31 de diciembre de 2015

Tiempo de cambiar


Es bien sabido (o debería serlo) que los cambios surgen de la voluntad, no de una fecha. Por eso mismo, que no se le ponga plazo a ser constante; que la perseverancia haga de cada momento algo único; que no valgan las prórrogas, la vida no son 90 minutos más el añadido; que no haya ningún impedimento interno que genere la idea de que estás rodeado de contrariedades externas que no te dejarán hacer aquello que piensas; que no valga acomodarse en una silla de inseguridad cada vez que se sientan temblores pues éstos no se marcharán hasta que no se encuentre (no sin esfuerzo) una cama con varias mantas de convencimiento propio, y, que se sepa: la búsqueda de ésta no se podrá realizar si no existe movimiento personal.


¡Feliz Año 2016!
Gracias por leerme.



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