5 de febrero de 2013

Una bella mentira

El concepto de belleza es algo que todos o casi todos compramos a diario, pero... ¿Hacemos bien?
Desde luego que no, es un error muy grave el que se comete al asimilar algo externo a ti, sea lo que sea, sin ni siquiera razonarlo y aceptarlo tal y como te viene. En este caso particular, la belleza, ¿qué es? Pues algo opinable, no viene establecida en ningún lugar cual diez Mandamientos, así que la sociedad, o la publicidad, no nos quieran meter en la cabeza algo que no existe.
La belleza sí existe, lo que no existe es una "belleza base". Y, penosamente, muchas personas, millones de personas no ven esto así, tienen una idea metida en la cabeza, algo falso, algo loco, y sin darse cuenta de ello, puede llegar a generar graves problemas, ya que si se deja que esa idea de "canon de belleza" germine en la mente de la gente, es como ponerle cuerdas a un muñeco, tienes una marioneta, movida al placer de algo superior, llámese repercusión de los medios.
¿Qué somos? ¿Marionetas o personas con cabeza y capacidad de iniciativa propia? Yo creo firmemente que lo segundo, y mi propósito es que cada vez hayan menos marionetas, que cada uno tenga su ideal de belleza, que no venga una panda de interesados asquerosos que no les importa el como acaben las "marionetas" que acaban manipulando.
Así digo que, asociar la belleza con la delgadez es un error muy gordo. La belleza es algo abstracto que está contenido en todo aquello que es visible, no todos vemos lo bello en todo, pero la belleza existe aunque no se vea en algunas partes de la vida.
Lo más feo de la vida es pensar que la belleza es algo que tiene un camino concreto a seguir.
Para mí, la belleza no se consigue adelgazando tu cuerpo sino adelgazando esa idea que te insertaron en la cabeza de "canon de belleza", hasta que desaparezca y finalmente, te aceptes a ti mismo tal y como eres o quieras ser, esa es la belleza, quererse, mimarse a uno mismo y no destrozarse y culparse por no ser lo que unos cuantos de idiotas en la sociedad pretenden que seas.
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