25 de febrero de 2015

Personas que te hacen cambiar por su ciega actitud

¿No te ha pasado nunca que una persona te demostró no merecer la pena y que no fuera fiel a las expectativas que te daba desde el principio? ¿Sí? Pues vayamos más allá, y digamos que a dicha persona en cuestión le caías rematadamente bien, seguiste siendo así, de la forma que creías oportuna.
¿Y qué haces ahora? ¿Cambias? ¿No cambias? Pues claro, debes echarte adelante y vea que tu actitud hacia él/ella cambió, puedes vivir perfectamente sin su constante presencia. Comienzas a darte cuenta de que aquella persona es una carga para ti, te das cuenta de que estás haciendo lo correcto, para ti.
Lo gracioso del asunto ocurre cuando llega la otra persona y se da cuenta de que cambiaste, de que ya no estás por ella/él, se comienza a preocupar, a preguntarse qué ocurrió, pero está tan ciega que no llega a concluir que toda la culpa fue suya. Pasa a la ofensiva, te critica, empieza a sentirse con incomodez en su delicado trasero porque ya no tiene a su mullidito cojín (tú, sí, tú), y te siga reprochando el que hayas cambiado mientras tú, piensas: "De buena me he librado".
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