29 de junio de 2014

Camina hasta que puedas

Llega un determinado momento en el que te cansas de recorrer el camino que estás actualmente andando, que piensas que tus pies no soportarán tanto dolor, que se te hace eterno cada paso que das, que a lo mejor no te mereces este sendero. Es normal que a veces correteen estos pensamientos en tu interior, pero puede que se vaya al traste todo ese negativismo si, tal vez paseas un poco más hacia adelante, ves que no es estrictamente recto, y a partir de ese camino que te traía por la amargura encuentres algún desvío que te lleve hasta un lugar que jamás hubieras pensado pero que siempre te hubiese gustado. Nunca sabrás cuando encontrarás tu desvío si das marcha atrás, por eso nunca conviene tirar la toalla en mitad del recorrido y quedarte con la conciencia intranquila en la vuelta.
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