20 de mayo de 2014

Rosa del desierto

De entre tantas cosas malas que te rodean, y aunque a veces te encuentres más que sola frente al frío de las noches y el calor abrasador de los días, sigues igual que siempre, sigues igual de bella y alegre a la vista. No dependes de la lluvia, como otras, eres fuerte con o sin ella. Te admiro mucho por aguantar cuanto aguantas, oír de tus hazañas y aprender de tu saber estar en todo momento. Aunque ese desierto en el que habitas, quede muy lejos de mi alcance, creo en ti, no pienso que seas una leyenda, una historia inventada sino todo lo contrario, para mí eres toda una verdad, algo en lo que fijarme y sacar fuerzas de la nada, sin más.
Y lo que más me sorprende, es que aún siendo tan maravillosa persistas en ello y lo seas después de la peor de las peores tormentas de arena, porque sé que seguirás en pie, estarás igual de viva y risueña, aunque no te agrade mucho la compañía de las arañas.
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