16 de enero de 2013

Nada nuevo bajo el sol

Guste o no guste, la variedad de gustos estará ahí, y ahí permanecerá. No quiere decir que siempre haya los mismos, pero siempre habrá diferencias entre los que existan. Por eso, resulta ridículo querer unificar a todos  los gustos a uno. Si queremos estar realmente unidos es siendo comprensivos los unos con los otros, y así, con un poco de esfuerzo puesto por todos, será mucho, tanto como para cambiar el conjunto y mejorar en todos los aspectos.
Nunca llueve a gusto de todos, igual que no todos llevamos el mismo paraguas cuando llueve, es algo lógico.
No hay porque explicar porque a cierta persona le gusta tal o cual, los gustos son, nacen y cambian sin sentido estricto. Lo que hay que buscar es que todos lleven un contenido coherente, que pueda ser practicado y beneficioso. El gusto se educa, se perfecciona, es una habilidad más de las personas, aunque sí que es más pasiva que otras, pero no por eso menos relevante que ellas.
Una cosa es saber aguantar los gustos de los demás y otra muy distinta que domines los gustos de otros o que otros dominen tus gustos de forma malintencionada (publicidad para que compres algo, sentirte dentro de un grupo de personas, etc.)
Por ejemplo, para mí es un gusto escribir, sobretodo escribir para ser leído. Y no escribo para los que me lean cambien de mente al leer directamente lo que trato si no que lo reflexionen, lo entiendan y hagan con ese saber regalado que les doy lo que quieran, éste, el cambiar algo dentro de otra persona es uno de los mayores gustos por los que escribo.
De este modo, os quiero decir que llevéis vuestros gustos de tal forma que afectéis de forma positiva a los demás, pero claro está, rizando el rizo, no a todos repercutirá positivamente lo que hagáis de vuestros gustos, cosa que no conviene olvidar nunca.
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