29 de enero de 2013

_____ ¿días?

Debería hacerse saber que eso de los "buenos días" y "malos días" no existe realmente. Que sólo es una forma de hablar. Que los días no son más que pizcas de tiempo. Que lo que realmente existe es la forma de afrontarlos. Ya sin dependencias de lo que ocurra o no durante ellos. El cómo afrontar los días puede sorprendernos a nosotros mismo, puede convertir rápidamente un "mal día" en uno "bueno". Y muchas veces no nos percatamos de eso, sobretodo cuando estamos desanimados, deprimidos, tristes, nos cegamos y nos cerramos en que el día que vivimos, pase rápido...
A veces puede que sea cómodo que un día sea "bueno" o "malo", pero no por eso debemos dejar de pensar que no repercutimos en nada en lo que es nuestro día. Todo lo que saques de tus entrañas, más tarde o más temprano, acabará reflejándose en el exterior. Si te esfuerzas en estar animado, alegre, sonriente, lo tendrás que reflejar y al ver, sentir ese reflejo, es cuando llegan los motivos del ánimo, alegría o sonrisa. 
Sé que parece raro esa alteración motivos-efectos, pero hay días en los que no queda otra que hacerlo, o si no, un "mal día" se avecina. 
Un día, en última instancia, es cuestión de uno mismo y no de lo que ocurra.
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