22 de marzo de 2012

Solamente tú

Inversamente a lo corto que es el pronombre que te indentifica, es lo que siento por tí. Tú, sí, tú, aunque lo repita mil veces, siempre serás tú.
Eres como un oasis en mi desértica vida, te ví de lejos, pero pensé que eras un espejismo. Las aguas que emanan de ti, me tientan a beberte eternamente. Lo sediento que estuve durante mi trayecto hasta que llegué a ti no es si no, un bendito sufrimiento que tuve que aguantar para llegar a lo que tú llamas tus labios y yo, prefiero llamarlos puertas al paraíso...
Ahora en lo único que pienso, es en la persona que está leyendo esto. En  mi vida te quiero, lo que quede y un poco más del resto.
Me ocuparé de llenar tu corazón de amor, pero tendré que darte doble ración, también tienes el mío...
Si suspiro, es por ti, si me fascino, es por ti, te amo, con frenesí. Tú, eres la persona que me llena, lo que quiero es acariciar tu melena. Besarte y abrazarte, aunque se me vayan las fuerzas de la flojera de la felicidad de tenerte instantáneamente. Mirarte y oírte, deleitarme infinitamente de escucharte y contemplar lo más bello entre lo bello. Tocarte y mimarte, como si fueras un peluche mullidito al que darle calor y frotar con amor.
Muchas personas marcan un antes y un después en la vida, pero yo sólo quiero que marques un antes en la mía.
Me costó bastante escribir esto, sobretodo por mi constante y rítmico hilo de suspiros que no hacían más que componer tu nombre pieza a pieza, armónicamente.
Publicar un comentario