28 de julio de 2015

Un tesoro real

No se trata del pirata con su barco en busca de joyas preciosas y monedas de oro, tampoco se trata del apuesto caballero alcanzando una alta y peligrosa torre de piedra, en la cual está encerrada la princesa a rescatar.

Las formas y los contornos cambian drásticamente en la vida real, los tesoros no son tan ideales a la vista y nosotros tampoco es que llevemos un loro al hombro o una espada al cinto, ¿verdad?
Podríamos ir por ahí montándonos nuestros propios cuentos, pero no sería lo recomendable ya que éstos siempre tienen un "Fin" como coletilla.

Si de verdad estamos dispuestos a dar con nuestra fortuna personal, con nuestra riqueza subjetiva deberíamos deshacernos de estos ideales de ficción, de estas extraterrestres expectativas y saber que, aquello que buscamos o nos podemos encontrar tendrá cualquier forma, con sus imperfecciones, con sus distorsiones, porque será algo real al fin y al cabo.
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