12 de octubre de 2012

Egoísmo compartido

Obviamente, el título de esta entrada es una generalización. Las personas que son como yo, y comparten mi perspectiva de la vida, me entenderán y sentirán la misma rabia que yo. Hace mucho que no "blogueo" nada, pero lo de hoy es por necesidad, necesitaba plasmarlo en palabras que otras personas lo pudieran leer.
Pues, el motivo por el que escribo en esta ocasión es, el egoísmo que hay implantado en esta nuestra sociedad, y no es más que por culpa de nosotros, de las mismas personas, vivimos en sociedad y eso nos hace sectorizarnos, dividirnos y buscar cada uno su propio favor, así no funciona, lo podemos ver, lo podemos ver en lo bien que vamos, lo bien que va la sociedad. Esto no puede seguir así...
Ayer, me encontraba en una terminal de autobuses, esperando al mío, sentado, rodeado de mucha más gente que, como yo, tenía un camino que recorrer, un destino al que llegar, y entre tanta gente que esperaba su autobús, se encontraba un individuo especial: un mendigo. Iba de persona en persona preguntando, no pedía cantidad alguna, sólo lo que le quisieran dar y lo único que le daban era rechazos y malas caras... ¿Cómo puede ser esto? ¿Tan mal lo hace ese pobre hombre que no tiene culpa directa de su destino? No creo que sea para comportarse así, seguro que si vosotras, personas que egoístamente le mirasteis por encima del hombro y no le disteis más que una lección de indecencia, os gustaría que, alguien os ayudara, os comprendiera o simplemente os escuchara. ¡No es justo!
Llego mi turno, el del autobús no, el de enfrentarme a aquel hombre que difícilmente iba a poder llevarse algo a la boca para comer, más que lástima, lo que sentía era rabia, por esos desperdicios vivientes, egoístas, que no le dieron nada, ni siquiera sintieron compasión, sentía ganas de levantarme y correr de un lado para otro, haciéndoles saber a todos la basura que somos, lo que es la sociedad, un conjunto de individualidades un "Miro por mí, pero lo que sea de ti, me da igual". En vez de esa recomendable locura, le dí un poco de dinero al hombre que quería y no podía permitirse el desayuno. El señor me lo agradeció de manera exagerada, se sentó a mí lado, nos pusimos a hablar de lo corrupta que es la vida en sociedad, lo difícil que se ponen las cosas, fue increíble poder estar con ese hombre unos minutos, porque de esas personas, puedes sacar una lección muy grande, que ni siquiera con el asqueroso dinero se puede pagar, una lección de humanidad, una de esas que tanto haría falta poner en las escuelas, dentro de cada personas, debería moverse la solidaridad imparcial y no el egoísmo del superviviente, porque los primeros supervivientes son esas personas que están en las calles o donde quiera dios que puedan quedarse, y sé de buena mano, que los primeros que dan son los que menos tienen, ¿conclusión? El capitalismo es el gérmen que acaba con nosotros mismo, el capitalismo nos corrompe, es como el monóxido de carbono inhalado, una muerte dulce, te mata pero no te enteras.
Espero haber hecho pensar al menos a alguna persona que haya leído esto que he escrito con tanto esmero, por generosidad, por compartir mi experiencia, y pueda enriqueceros a vosotr@s, si queréis compartir alguna otra experiencia vivida, no dudéis en ponerla en los comentarios. Muchas gracias por leer y espero que te gustara la lectura.
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